La Endometriosis no viene sola

Mi endometriosis (capítulo V)

Y así fue como se cumplió todo lo que yo no quería que se cumpliera. Me habían quitado todo el ovario izquierdo y encima tenía una cicatriz a lo ancho te toda mi barriga…

P*** Endometriosis!

Pasó el tiempo, y el ginecólogo pasó a contarnos todo lo sucedido, la operación se complicó y no pudo ser por laparoscopia.

Ahora sólo me quedaba recuperarme de la intervención, vivir con una cicatriz gigante y conocer a la señora menopausia antes de tiempo.

Me pusieron un inyección al mes para retirar la regla durante 6 meses, decapitel se llamaba. El frio llegaba, después el calor, mareos, cansancio, tristeza, alegría… Vamos…
¡igual que una señora de 63 años en un concierto de Manolo Escobar!

Todo parecía que había salido bien, después de la operación todos estábamos muy motivados, pues con esta intervención se supone que mejoraría mi calidad de vida.

Como en casi todo lo que me pasaba últimamente, no fue como esperábamos. La endometriosis no suele venir sola, en mi caso la inflamación que tenía afectó de pleno a mi culete.

No paraba de dolerme y sangraba cada dos por tres, ir al baño era un infierno y la situación iba a peor.

Y como en toda situación que afectara a mi salud mi padre hizo las llamadas pertinentes para buscar al mejor médico especialista de Jerez.

Acudimos a la cita que nos había dado con urgencia este prestigioso doctor, el que ni siquiera pudo explorarme del dolor que yo tenía. Lo vio claro, había que operar ya que se me había inflamado todo después de la operación del ovario.

No me había operado nunca y en menos de un mes iba a pasar por quirófano dos veces

Operaciones endometriosis complicacion

Y así fue, esta vez no tenía que pasar por la anestesia general, fue con epidural (creía que la conocería en un parto y no en una operación de estas características)

Según el prestigioso doctor la operación salió fenomenal, me encontraría mejor cada día y por fin saldría de esta pesadilla.

P*** Endometriosis!

Y para no perder la costumbre, la cosa empeoró, cada día me encontraba mucho peor, me cambiaron el tratamiento contra el dolor 4 veces en una semana, y al final… De vuelta al quirófano (3 veces en un mes).

Se me había roto el esfínter! No sé si sabes lo que es el esfínter pero te aseguro que no quieres saber lo que es un esfínter roto. En el quirófano reconstruyeron la zona mientras yo estaba sedada, ese día conocí una cosa que nunca pensé que conocería.
LA MORFINA.

Continuará…

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